02 CATÁLOGO

Por Materia

Ensemble (5 a 12 instrumentos)

Un soplo que vacía el pecho (2018)

Para flauta alto, clarinete bajo, piano, violín y cello. Sobre un texto de Pilar Martín Gila.



Plantilla: G fl | cl.b | piano | vl | vla | vc
Fecha: 2018
Duración: 10'15"
Texto: Pilar Martín Gila.
Encargo: Ensemble Kuraia / INAEM.
Estreno: Festival COMA 2018, Teatros del Canal, Sala Verde, Madrid, 20/10/2018.
Ensemble Kuraia, Andrea Cazzaniga (dir.).
Partitura: Babel Scores.
ISMN: 979-0-2325-3148-9
Comentario: Mi poética compositiva participa de una concepción rizomática en la que no es raro que unas obras deriven de otras, ni que un mismo aspecto extra musical aparezca en diferentes creaciones, como vía para abordar un mismo asunto desde prismas diversos, sin una jerarquización previa que condicione ningún aspecto. Es el caso de una serie de obras que estoy emprendiendo en estos dos últimos años, una de las cuales será este encargo del Ensemble Kuraia.

La temática de esta serie de obras se encuentra en la reflexión sobre la guerra, y el espacio concreto escogido es el conflicto de los Balcanes y concretamente el sitio de Sarajevo. Desde ese punto de partida, en colaboración con la poeta Pilar Martín Gila, estamos realizando una indagación profunda a través de textos poéticos y con una motivación entroncada con la escena, escritos específicamente para el proyecto, que van generando trabajos creativos de diferente índole.
La pieza para Ensemble Kuraia, Un soplo que vacía el pecho, escrita para quinteto (flauta, clarinete, piano, violín y cello), abordará una de las “historias” sobre las que estamos trabajando, que a su vez viene sugerida por la película The Zookeeper, en la que el protagonista, Jonah Ludovic –el guardián del zoo de una ciudad de los Balcanes en plena guerra civil- es el encargado de cuidar de los animales hasta que puedan ser rescatados. En su cometido, mantiene la guerra fuera de los muros del zoológico, hasta que un niño de 10 años y su madre le piden ayuda.

Como ya ocurre en otra de las piezas del ciclo (Después del incendio, toda la noche, para soprano, electrónica, vídeo e iluminación), de este marco extramusical extraigo un elemento que me parece especialmente sugerente y que, de algún modo, deviene en elemento simbólico de varios aspectos que quiero trabajar: el rugido del león. De su descomposición acústica –a través de una mirada microscópica sobre su constitución- se irán conformando los diferentes aspectos de la estructura de la obra musical. Si lo observamos con esta mirada microscópica (por ejemplo, multiplicando su duración por 50), el rugido del león contiene diferentes “etapas” (principalmente tres), que poseen un carácter muy diferente cada una y que incluso pueden sugerir percepciones contrapuestas. Desde la profundidad casi subterránea del bramido, hasta un momento en el que parece que el ahogo lo relega a la impotencia. La violencia, la incertidumbre y el dolor en un mismo grito, algo que no es lejano a la propia guerra, al conflicto humano. Por otro lado, este rugido, inscrito en el contexto temático del proyecto sobre la Guerra de Bosnia que he descrito, se escucha en el mismo lugar en el que un ser humano (Jonah Ludovic, el cuidador del zoo) intenta salvar al mundo salvaje de lo salvaje del mundo humano, la guerra. Y esta situación –escenificada en la película y abordada en los textos poéticos de Pilar Martín Gila- es un elemento de una enorme potencia a la hora de sugerir ese nivel poético profundo que casi siempre contienen mis creaciones musicales. Aunque huyan de cualquier aspecto descriptivo tradicional.

El trabajo con el texto de Pilar Martín Gila en Un soplo que vacía el pecho parte de la idea de una presencia plenamente integrada con el plano musical. Los intérpretes susurran el texto como “bocanadas” de materia sonora, siempre en estrecho vínculo con el discurso instrumental. No se trata pues de elaborar una “base sonora” donde discurre la idea poética sino que ésta se inscriba y penetre en el espacio sonoro y musical, proponiendo otro nivel de escucha más allá de ambos.