02 CATÁLOGO

Alfabético

Demonios y Leyes (2012)

Coro mixto y electrónica. Texto de Pilar Martín Gila.



Plantilla: coro [S.A.T.B] | electrónica 4 canales
Fecha: 2012
Duración: 5'30"
Textos: Poema del libro Demonios y leyes (Ediciones Libertarias, 2010) de Pilar Martín Gila.
Estreno: Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, sala Tomás Luis de Victoria, 4/5/2015. Coro Nur, José Manuel López Blanco (dir.).
Reposiciones: Sala El Vaciador, 20/6/2015. Coro Nur, José Manuel López Blanco (dir.).
Partitura: PDF (edición del autor).
Comentario: Demonios y Leyes es una composición vocal inicialmente escrita para coro no profesional. El texto proviene del poemario del mismo nombre de la escritora Pilar Martín Gila (Aragoneses, Segovia, 1962), y el poema escogido es el que da título al libro:

Contra nosotros, había bestias,
demonios y leyes. A lo lejos,
el agua tiene luz y silencio,
a nuestro pesar.


La obra musical es parte de ese trayecto emprendido desde la investigación entre música y palabra que llevo realizando desde hace muchos años, especialmente con la poeta Pilar Martín Gila.

En este caso, el texto es tratado en procesos que implican el trabajo con el sonido fonético (susurrado) y su interacción textural y significativa con el canto.
Pero el poema es también generador del plano macroestructural de la obra, dividida en dos partes diferenciadas, en donde la segunda plantea un carácter de prolongada “coda”, articulándose como un juego de distancias respecto a la primera, mucho más afirmativa.
La intención formal se mueve en la calculada ambigüedad de una sección B que parte de unos elementos y una estructura muy reconocibles, y sin embargo, se muestra a través de un discurso evanescente que parece huir una y otra vez de la “revelación” de la forma, presentándose a modo de un final exageradamente extendido: A lo lejos, marca una distancia imposible respecto a la primera parte del poema y la sección A de la obra musical; una distancia donde la música debe encontrar su espacio en elementos casi descriptivos (el agua tiene luz y silencio), porque ha eliminado toda posibilidad de mostrarse en el contexto de un discurso lógico-proporcional más abstracto. El último verso, a nuestro pesar, viene a ser una manera de evidenciar sordamente esa ambigüedad de la “coda-sección”, para finalmente disolver la palabra en un mar de susurros y reminiscencias de agua o arena o paja…