02 CATÁLOGO

Alfabético

Memoria del viento bajo la arena (2010)

Saxofón bajo y orquesta de cuerda



Plantilla: 0.0.0.0 | 0.0.0.0 | 7.0.3.2.1
Solista: saxofón bajo
Fecha: 2010
Duración: 14'
Encargo: Festival COMA'10
Estreno: XII Festival Internacional de Música COntemporánea de MAdrid COMA'10, Teatros del Canal, 26/9/2010.
Andrés Gomis (sax bajo), Sebastián Mariné (dir.), Orquesta de Cámara SIC.
Partitura: PDF (edición del autor).
Grabación: AMCC.
Comentario: La potencia poética del fenómeno geológico llamado canto de las dunas es un marco extramusical de gran riqueza en sugerencias. No en vano existen multitud de leyendas, vinculadas a los lugares en los que se ha documentado este interesante fenómeno, documentadas desde Marco Polo. Pero este flujo de ideas, imágenes y paisajes tiene que ser canalizado, encontrando relaciones sonoras que puedan surgir del propio fenómeno físico. De alguna forma, la obra musical requería establecer una serie de “símbolos sonoros” que permitiesen hablar desde el plano musical. Así, la vertebración de la obra –que emana directamente de una visión poética del fenómeno- es la de un juego dialéctico entre dos sonidos: el de las dunas (lo mágico, el espejismo, que se presenta como el eco de algo ancestral y profundamente desconocido) y el del viento (el sonido que reconocemos, que puede perturbarnos pero que nunca nos aparecerá como irreconocible). La unión de ambos –la síntesis- se canaliza en la idea del canto de las dunas como metáfora de la memoria del viento. Es decir, un planteamiento conceptual en dos direcciones: por una parte, observamos por separado lo externo (lo conocido) y lo interior (lo indescifrable, el enigma), y por otra, lo uno como consecuencia mágica  de lo otro.

Memoria del viento bajo la arena es una obra en la que –como ocurre con mi última producción compositiva- la preocupación por la puesta en escena está muy presente. Sin embargo, este interés por lo escénico no extiende en este caso un vínculo con lo dramático sino que se inscribe en la convicción de la existencia en el espectador de una conciencia espacial, visual y gestual profundamente vinculada con el acontecer sonoro, hecho ineludible en cualquier acción escénica, sea ésta un concierto de piano o una ópera. Así, en esta obra no pretendo un trazo extendido hacia lo que, desde un concepto amplio, se podría llamar “teatro musical” o “performance” sino únicamente ayudar a aflorar, canalizada y articulada, estas relaciones entre sonido, espacio y gesto. Y es al final de la obra cuando se ponen en juego de forma explícita estos vínculos, en el movimiento del intérprete solista a una zona diferente de la escena. Pero este desplazamiento no es una acción escénica gratuita o motivada por una necesidad de dotar al concierto de cierto interés visual, sino que emana directamente de la propuesta sonora y de la intención poética. Así, toda la parte final (secciones L y M) intenta trascender la percepción dramática precisamente a través de una profunda conexión con la concepción espacial de la música, elaborando una visión sonora concreta y articulada en torno al espacio, el movimiento y el gesto.

Por otra parte, la presencia del saxofón bajo como solista no es casual. Sus inmensas posibilidades sonoras y su combinación con la cuerda, parecían pensadas para la obra. El proceso compositivo ha sido abordado –como en otras ocasiones en las que he colaborado con Andrés Gomis- a partir de un intenso trabajo de investigación, donde la indagación en lo más recóndito de la técnica instrumental se articula siempre en base a un fin artístico y estético, sin desvincularse nunca y evitando la retórica de la obra concertística. Y esta forma de compartir, también en el plano creativo más profundo e íntimo, transciende con mucho de la habitual relación entre intérprete y compositor, por lo que es justo decir que la obra no hubiera sido posible sin este excelente músico.
Documentos: Flyer del concierto (PDF)